Todavía me siento
joven adolescente
mirándome al espejo
y viendo mis pendientes...
¡Qué belleza aún tengo!
Por favor, Señor mío,
que se pare el tiempo
del reloj tic tac
para que yo sea
eternamente bella.
Somos muchas las mujeres que hemos sufrido subidas a altos tacones para ser guapas y elegantes. Presumir era sufría. Lo decían las abuelas...
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