Estoy empezando a comprar cosméticos de Hourglass porque tienen una luz increíble. Te dejan la cara iluminada, con ese aspecto de piel joven y limpia que hace que hasta los espejos se enamoren de ti. Y, para qué negarlo, también los compro por el envase. Vienen en unos estuches metálicos preciosos, que parecen sacados del tocador de una estrella del Hollywood dorado. Y menos mal, porque la marca barata no es: cada potingue ronda los 50 euros. Desde luego, no son precios de cosmética de bazar.
La firma la creó Carisa Janes y en Estados Unidos arrasa. Aquí en España solo la vende Sephora, así que si quieres algo de Hourglass no lo vas a encontrar en ninguna otra tienda.
Lo que más me gusta es lo fácil que es maquillarse con sus productos. No hace falta ser una experta para conseguir un acabado profesional. Cada día me sorprendo de las maravillas que consigo en mi cara con Hourglass. Muchas amigas me preguntan si me maquillo en la perfumería del barrio. Allí también te dejan como de película, pero claro, pagando. En casa, con Hourglass, te ahorras un buen dinerito.
De verdad que os recomiendo esta marca. Sus maquillajes transforman la piel al instante, te dejan un aspecto saludable nada más aplicarlos. Mis favoritos son los iluminadores. Los Ambient Light Powder tienen unos polvos nacarados que dan una luz preciosa. Eso sí, baratos no son: pagar más de 50 euros por un iluminador duele. Menos mal que cunden muchísimo, sobre todo porque no los uso a diario. Lo que no usas todos los días dura más.
Y vuelvo a los estuches, porque me tienen enamorada. Me da pena tirarlos cuando se acaba el producto. Algunos los estoy reciclando para guardar cosméticos de otras marcas. Una no siempre puede sumarse a la moda de los cosméticos de lujo.